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dimarts, 25 de setembre del 2012

La ruina de 'Masaparte'

¿DE QUÉ SE RÍE un catalán? De Artur Mas, en adelante Artur Masaparte, aparte de España y del sentido común pero con gorro de Napoleón. Y se desternilla por no llorar. El político de la fábula, sí, fábula, está empeñado en proclamarse como el presidente más ruinoso de Catalunya, no sólo por lo suyo, sino por la vía de los hechos, harto difícil en un convergente, acostumbrados a ir endavant y endarrere menos cuando a su poltrona o bolsillo se refiere: de Banca Catalana, a las ITV pasando por el Palau.

dissabte, 8 de setembre del 2012

Nacionalismos, corsarios y Barcelona World

EL NACIONALISMO CATALÁN Y el español tienen más puntos en común de los que creen. ¿El palpable? Ambos piensan que España es Madrid, dogma sobre el que vertebran su cotidianidad; o sea, boicotearse mutua y constantemente. Artur Mas anunció este viernes la alianza de Isidro Fainé, cuyo bolsillo alcanza el vórtice inferior del cosmos, con el corsario valenciano Enrique Bañuelos para construir el anti Eurovegas.

dimarts, 22 de febrer del 2011

Twitter se vuelca con Aguirre

Las numerosas muestras de apoyo público que Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha recibido de sus compañeros y adversarios políticos se quedan cortas al compararlas con los miles de mensajes que ha recibido en su perfil de Twitter. En la mañana del lunes, Aguirre anunciaba que abandonaba la política temporalmente para superar un cáncer de mama detectado en una mamografía rutinaria.

dimarts, 10 d’agost del 2010

Comencem malament

LES ELECCIONS INTERNES QUE celebraran els socialistes madrilenys per elegir el candidat a la presidència de la Comunitat de Madrid haurien d'acabar sent un mirall en el qual mirar-se totes les formacions polítiques, catalanes incloses. I és que, com recorda Jorge de Esteban, "no hi ha cap partit que internament sigui democràtic", contràriament al que exigeix l'article 6 de la Constitució, que també afecta els partits catalans.

Hi ha dues circumstàncies que contribueixen a que aquestes primàries puguin tenir un valor exemplaritzant: que se celebren en una comunitat autònoma clau i que les organitza un dels dos grans partits espanyols. Només pel valor que aquesta experiència pot tenir com a referent per ampliar espais de democràcia en el sistema, els socialistes haurien de posar tota la seva tenacitat perquè el procés fos exemplar.

dimecres, 17 de març del 2010

Sentit comú

MOLT SOROLL I POQUES nous. Al PP ja només li queden els fans d'Esperanza Aguirre a Facebook. I la pregunta de Mariano Rajoy al president del Govern espanyol, avui a la sessió de control: “Considera que són sòlides les raons que han portat el Govern a imposar una pujada de l'IVA?” Camí cap el no res. Exactament igual que la sorollosa moció d'ahir, condemnada a desinflar-se a l'hemicicle. Com un coet de festes que explota al cel i del que només queda la vareta que després es disputen els xavals. Concients de tot plegat, el PP ho provarà al Senat, l'últim petard de la seva mascletà particular.

Però fins la setmana vinent, queda en un no res la revolta parlamentària del principal partit de l'oposició contra una decisió del Congrés espanyol presentada davant l'opinió pública pels dirigents del PP com una arbitrarietat del govern Zapatero. Abans de ser assumida pel Congrés, a la Llei de Pressupostos, clar que va ser una proposta del Govern en la seva obligació de governar. Proposta impopular on les hagi, en vista del que ha passat, però això mai hauria de ser un obstacle per haver obtingut el suport del PP, ja que Mariano Rajoy s'ha atipat de reclamar al president monclovita el coratge per governar prenent les mesures necessàries, tot i que fossin impopulars.

dilluns, 27 de juliol del 2009

La baraja rota

LA COSA ESTABA GAFADA desde que un micrófono chivato desveló el pensamiento de Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la Confederación de Empresarios Españoles (CEOE) y copropietario del grupo Marsans: “El problema no es la crisis económica, el problema es Zapatero”.

Ahora se entiende casi todo. Por ejemplo, que Zapatero eche de menos a José María Cuevas al frente de la patronal y que Díaz Ferrán eche de menos a Esperanza Aguirre en Moncloa. De hecho, el presidente del Gobierno creía estar hablando con Esperanza Aguirre cuando el miércoles por la noche Díaz Ferrán mantuvo sin mover un músculo su infumable pretensión de esquilmar la caja de la Seguridad Social para el rescate de empresarios en apuros.

Lo que no pretendía el jefe del empresariado español es dar a los 11 millones de votantes socialistas una excusa para sacar a hombros al presidente del Gobierno. Lo ha conseguido. Con el aplauso del PP, cierto, y por paradójico que pueda parecer, también del PSOE. Por distintas razones, claro. Por fin Zapatero ejerce ese liderazgo que tanto regatea en otras áreas decisivas de la gobernación del Estado. Menos claro queda que los empresarios le hayan hecho la ola al señor Díaz Ferrán quien, por cierto, el 7 de agosto se enfrenta a una huelga de los trabajadores de una de sus empresas (Air Comet) por retraso en el pago de las nóminas. ¿Acaso pensaba pagarlas con lo que quería ahorrarse en cotizaciones a la Seguridad Social?

Ahí queda el balance del fracasado diálogo social. Zapatero volará el día 3 a Lanzarote con ese borrón en su agenda política. Por el contrario, los empresarios habrán perdido la ocasión de mejorar sus posiciones en el funcionamiento del mercado de trabajo y, sobre todo, verán alejarse la oportunidad de aliviar la carga de sus cotizaciones sociales al haber retirado el Gobierno su oferta de rebaja hasta en punto y medio.

El Ejecutivo, por su parte, se limitará a seguir gobernando, con sus luces y con sus sombras, en función de los intereses generales y los retos más acuciantes de la crisis económica. En clave social, por supuesto, sin bajar la guardia en las actuaciones ya programadas en el sector financiero, de apoyo a las pequeñas y medianas empresas, y todas las medidas incentivadoras de la demanda.

El minuto y resultado de esa hoja de ruta lo conoceremos en el Consejo de Ministros convocado para el jueves 13 de agosto. El tema estrella será un primer borrador sobre el proyecto de Ley de Economía Sostenible, que pretende alumbrar un nuevo modelo de crecimiento en España. Y además ese día se tomarán decisiones relacionadas con la parte más social de la fracasada concertación de la semana pasada. Por ejemplo, los 420 euros mensuales a los parados que hayan agotado el subsidio.

En cambio los aspectos del diálogo que más interesaban a la patronal (reforma laboral, rebaja en las cotizaciones a la seguridad social y apoyo crediticio a las empresas), tendrán que seguir esperando porque CEOE (Díaz Ferrán) rompió la baraja con el Gobierno (Zapatero) y los sindicatos (Méndez, Toxo). O al revés, porque estos la rompieron con aquél. Para el caso es lo mismo. Lo discutible es la asignación de culpas. Ahí las opiniones van por barrios. La mía queda clara, me parece.

diumenge, 26 d’abril del 2009

La reina del circo

AHORA QUE MI BARRIO se ha llenado de folclore andaluz, por estas cosas inhumanas de la Feria de Abril de Barcelona, o sea, la de pega; me ha dado por hacer inventario de todo lo que hace castiza a España. La lista es inacabable y recurrente, pero en pleno sudocu festivalero di con un símbolo más que caracteriza a la España profunda. Sólo en este país, el Gobierno ha tenido históricamente un ministro, por lo menos, del que todo el mundo se ha reído a carcajada limpia. Tanto es así, que la cartera de ministro Payaso debería instaurarse como de obligado cumplimento.

Hemos terminado con la mandíbula desencajada no porque tuvieran gracia, para colmo todo lo contrario, sino por aquéllo, también tan patrio, de que el español su mal espanta cantando o riéndose de él. Desde Moratinos hasta Matutes o Magdalena Álvarez, pasando por Esperanza Aguirre en Cultura o Celia Villalobos en Sanidad. Vaya tardes de gloria ministerial nos han hecho vivir. Y a cual peor.

Pero Zapatero, el muy bárbaro, decidió quitarnos de un plumazo a Magdalena Álvarez de Fomento y dejarnos sin distracción nacional a cuenta de los cierres de aeropuerto, socavones en los túneles del AVE y de su chulería parlamentaria digna de la barriobajez más burda ¡Ahh! Pero a cambio nombró a la nueva reina del circo. Y que mejor que una experta para desempañar tan noble tarea, la de entretener. Esta vez pondremos una profesional de la comedia, pensaría Zapatero, y decidió que la nueva payasa del Gobierno sea, por decreto, Ángeles González-Sinde.

El problema es que es poco diestra en lo suyo, por lo que dicen quiénes han visto la película surgida de su último guión. Según los blogueros de El País, Jordi Minguell y Álvaro Pérez, el “bodrio inabarcable” de ‘Mentiras y gordas’, el intento de película en cuestión, está dirigido al “público chacho”, “una parte de la población con una sensibilidad cinematográfica labrada a golpe de zapping”.

Las críticas negativas de los medios de Prisa no terminan ahí: en la SER, dos personalidades relevantes como Javier Rioyo y Carlos Boyero fueron, quizá, los más crueles con la película: el guión de González-Sinde “da escalofríos” y se suma al “montón de guiones horrorosos” escritos por la Ministra. ‘Mentiras y gordas’ es “una operación comercial”, “no le ha gustado a nadie que va al cine habitualmente”, y es “espantosa” hasta el punto de que “resulta complicado encontrar adjetivos” pues es “de las cosas más tontas” filmadas últimamente en España.

También en el diario El País, Jordi Cota afirma que “creen haber hecho ‘Trainspotting’ pero les ha salido algo más parecido a José María Carrascal o a Martín Vigil”. Más moderado, Alberto Bermejo, en El Mundo, escribía que “es difícil encontrar alicientes narrativos o cinematográficos a este aparente retrato generacional”, con “situaciones repetitivas e impostadas” que propician “aburrimiento y desinterés”. En ABC, Antonio Weinrichter critica la “ausencia de punto de vista” del filme y que “se echa de menos algo de humor”. En Cinemanía, tras hacer notar que es “un retrato simplista de la juventud” y darle un 1,5 sobre 5 de valoración, Irene Crespo se pregunta si en serio es así la juventud actual.

La película de Albacete, el director, y González-Sinde, que cuenta con el reclamo de incorporar a ‘actores’ jóvenes de series televisivas de éxito (Alejo Sauras, Ana de Armas, Mario Casas, Yon González) en escenas de gran crudeza de lenguaje y sexo, está siendo un éxito de taquilla, con una recaudación esperada de cinco millones de euros. Estos datos harían que la película co-escrita por la Ministra pueda optar a una subvención de en torno a un millón de euros. Qué curioso que no incurra en ninguna incompatibilidad. Y es que Zapatero no acierta ni eligiendo a un buen cineasta, o al menos que lo parezca. Con la altura que le habría dado Woody Allen al Ministerio; fijaros que sin pasar por el Consejo de Ministros ya ha hecho más por el cine español que todos los gobiernos juntos.

Pero como el Presidente insite en que el tema vaya de payasas, aquí dejo otro chiste malo. Leo en El Economista que el Ministerio de Cultura ha condonado a la EGEDA –es decir a los cineastas españoles- el pago del canon digital, el impuesto preventivo que grava los CD por si acaso pirateas. Desternillante.

dilluns, 9 de març del 2009

Annus horribilis

HOY SE CUMPLE UN año del 9-M, la segunda derrota consecutiva del PP en las urnas a manos de un PSOE que por entonces aún se negaba a pronunciar la palabra maldita. Doce meses después, la crisis económica -transformada ya en recesión-, la pérdida del poder en Galicia, la dimisión de Mariano Fernández Bermejo y el desgaste o la inoperancia de buena parte de sus ministros han marcado este 'annus horribilis' de José Luis Rodríguez Zapatero, que ya sabe lo que es perder unas elecciones, y que, si los pronósticos no fallan y el milagro de la recuperación económica no se produce para entonces, volverá a caer derrotado el próximo 7 de junio en los comicios al Parlamento Europeo.

La crisis económica ha protagonizado y condicionado el año político transcurrido desde las elecciones generales del 9-M, ha obligado al Gobierno a dedicarle gran parte de sus esfuerzos y ha servido de ariete de oposición a un PP no exento en este tiempo de momentos de incertidumbre sobre el liderazgo de Mariano Rajoy, que parece, por ahora, consolidado.

Hoy se cumple un año desde que Zapatero renovó en las urnas la confianza de los electores y, con 169 diputados, se quedó a siete de la mayoría absoluta, un número suficiente para ser investido presidente del Gobierno, aunque tuvo que esperar para ello a una segunda votación, al contar sólo con el apoyo de los parlamentarios socialistas. Ese hecho ya auguraba arduas negociaciones posteriores para sacar adelante iniciativas como los Presupuestos Generales del Estado, pero las dificultades se van a acrecentar si Patxi López releva a Juan José Ibarretxe al frente del Gobierno vasco y el Ejecutivo no puede contar con los votos del PNV en el Congreso.

Los Presupuestos de 2009 son, precisamente, una de las cinco leyes que ha tramitado el Parlamento nacido de los comicios del 9-M, que también ha convalidado una serie de decretos que han tenido como objetivo intentar hacer frente a la crisis económica. Una crisis cuya dimensión se tardó en reconocer públicamente por parte del Gobierno y que ha copado el día a día tanto de su actividad como de la de los partidos ante el deterioro de la economía y el aumento, mes tras mes, del número de desempleados.

La situación económica se ha convertido para el PP en la muestra más evidente de la mala gestión del Gobierno socialista y ha sido el argumento principal de la labor de oposición de sus dirigentes, insistiendo en que ellos ya previnieron en la campaña electoral de lo que se avecinaba y acusando a Zapatero de ocultar en ese momento el alcance de la crisis.

Crisis en el PP

Pero el PP ha tenido que dedicar también gran parte de su tiempo a calmar las voces críticas internas que pedían un relevo al frente del partido al considerar que Rajoy no era la persona adecuada para la etapa que se abría después de la segunda derrota consecutiva en las urnas.

La presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, no cerró la posibilidad de disputarle el cargo, pero, finalmente, ni ella ni ningún otro dirigente dieron el paso y Rajoy renovó su liderazgo en el Congreso Nacional que el partido celebró en Valencia. Allí y en Madrid tiene abierto ahora el PP un episodio judicial en el que se habrá de determinar si, como apunta el juez Baltasar Garzón, cargos como el presidente valenciano, Francisco Camps, están implicados en una supuesta trama de corrupción que ya ha provocado la dimisión de varios alcaldes del partido citados en esa causa.

Este asunto ha contenido la euforia con la que el PP acogió los resultados de las elecciones autonómicas del 1 de marzo, cuando recuperó la presidencia de la Xunta de Galicia y, a pesar de haber perdido dos escaños en los comicios vascos, se convirtió en decisivo para investir al nuevo lehendakari.

Si el hasta ahora presidente gallego, Emilio Pérez Touriño, presentó su dimisión como líder de los socialistas en esa comunidad, otra dimisión copó las informaciones unos días antes: la del ya ex ministro Fernández Bermejo tras conocerse que coincidió en una cacería en Jaén con el juez Garzón y que carecía de licencia para ejercer la actividad cinegética en Andalucía.

Con el bagaje de todo lo ocurrido durante este año, los partidos preparan ya la próxima contienda electoral de ámbito nacional: el 7 de junio se votará a los representantes españoles en el Parlamento Europeo.

dimecres, 4 de març del 2009

Michavila, el Albondiguilla, Farruquito y Shakira

EL CERCO EN TORNO AL diputado del PP José María Michavila se estrecha. Las sospechas sobre si compatibiliza de forma legal sus actividades privadas con su escaño de diputado aumentaron ayer, después de que el Congreso anunciara que investigará a dos letrados de las Cortes con quienes comparte el bufete Eius Abogados. Precisamente, este despacho puede convertirse en otro foco de problemas para Michavila, ya que posee una notable presencia en el Ayuntamiento de Boadilla del Monte, municipio madrileño epicentro del 'caso Gürtel'.

La dimisión como alcalde del imputado Arturo González Panero, el Albondiguilla, con quien Eius mantenía una relación privilegiada, no ha enfriado el vínculo de este despacho con Boadilla. De hecho, la primera decisión que tomó el sucesor de Panero, el alcalde accidental Juan Siguero, fue confirmar en su cargo de director jurídico a Carlos Ruiz Cabrera, ex abogado de Eius, donde prestaba asesoramiento en materias de protección de datos y propiedad intelectual.

Se da la circunstancia de que Ruiz Cabrera había sido precedido en su puesto por otro hombre de Michavila, Francisco Javier González Sánchez, Farruquito. González Sánchez había sido nombrado en junio de 2007 por Panero, el mismo día que el ex alcalde designó a César Tomas Martín Morales, amigo de Francisco Correa, asistente técnico de Urbanismo.

Así, pese al cambio de alcalde, el poder dentro del Ayuntamiento de Boadilla apenas se ha movido de manos, y el despacho de Michavila ha logrado conservar su influencia. Buena prueba de este inmovilismo es que el nuevo alcalde también volvió a nombrar a otros cargos de confianza de Panero, como Laura Samaniego -prima de la mujer de el Albondiguilla-, y a Elena Cerezo -esposa de David Pérez, portavoz del PP en la Asamblea de Madrid-.

"Esto es una agencia de colocación de militantes y familiares de cargos del PP con unos sueldos escandalosos. Esperanza Aguirre no es tan liberal como dice porque tiene a familiares de medio partido cobrando de las instituciones públicas, una auténtica vergüenza" declaró Ángel Galindo, Portavoz de Alternativa por Boadilla. Según fuentes municipales, Panero sigue muy de cerca todo lo que acontece en el consistorio, hasta el punto de que "se ha montado un despacho frente a la puerta de la alcaldía, desde donde vigila como el 'ojo de Sauron' lo que entra y lo que sale".

Los negocios de Eius en Boadilla

Pese contar con abogados en nómina, el Ayuntamiento de Boadilla no dudó en contratar en distintas ocasiones los servicios de Eius Abogados. En el contencioso por el polémico 'regalo' a la SGAE del Palacio del Infante don Luis, fueron dos abogados de este despacho, Alberto Dorrego -director del bufete- y Alfredo Dagnino, quienes defendieron a la sociedad de autores y al Ayuntamiento en la demanda interpuesta por Alternativa por Boadilla.

Por otra parte, Dorrego también colabora con otro imputado en 'Gürtel', el tycoon mesetario de los ladrillos y los medios, José Luis Ulibarri, a su vez beneficiado por Panero con la adjudicación de la construcción de 139 viviendas en Boadilla. Dorrego es secretario de Mediamed Comunicación Digital, brazo mediático de Ulibarri, adjudicatario de 13 licencias de TDT por la Generalitat valenciana, donde la hermana de Michavila ejerce como jefa de gabinete del presidente Francisco Camps. Según el diario Levante, el despacho de Michavila cobró al menos 150.000 euros a Mediamed antes de la adjudicación de TDT. Asimismo, el bufete Eius asesoró en el PAI del golf de Xilxes en el que participa Ulibarri.

Michavila habría participado también como mediador en una operación urbanística en Boadilla. De acuerdo con El Mundo, el ex ministro pidió seis millones para ejercer como intermediario entre el Ayuntamiento y Global Health -su empresa cliente, que fue administrada por Dorrego- en la malograda ciudad sanitaria que la Mutua Madrileña pretendía levantar en esta localidad. Este diario trató de ponerse en contacto ayer sin éxito con Michavila y con la sede de Eius Abogados, cuya página web ha sido bloqueada en las últimas horas.

Investigación del Congreso de los Diputados

Ahora, Dorrego y su colega de despacho Andrés Jiménez deberán justificar en el Congreso de los Diputados, donde trabajan como letrados, que sus actividades privadas no violan el Estatuto del Personal de la Cortes. El secretario general del Congreso anunció ayer a la Mesa de la Cámara que investigará si los trabajos en Eius de Dorrego y Jiménez son compatibles con su función en el Parlamento.

El propio Michavila podría ser el próximo en tener que dar explicaciones sobre sus actividades, ya que, como ditupado, está sujeto al Régimen Electoral General (LOREG), cuyo Capítulo II incluye como incompatibilidades el desempeño de cualquier otro puesto público o privado retribuidos. En particular, es en todo caso incompatible la actividad de contratista o fiador de obras, servicios, suministros y, en general, cualesquiera contratos que se paguen con fondos de organismos o empresas del sector público estatal, autonómico o local.

Fuentes del entorno de Michavila expusieron la dificultad que supone para el ex ministro separar sus contactos personales, labrados durante años de servicio en la Administración, y los clientes que se acercan a su despacho por el prestigio profesional de sus abogados. El diputado del PP conjuga su escaño con el trabajo en Eius, y con labores más conocidas como la representación de artistas como Shakira y Alejandro Sanz. Esta variedad de actividades le ha valido en dos ocasiones (2004 y 2006) el 'premio' anual "desconocido del Parlamento" que otorga la Asociación de Periodistas Parlamentarios.

dilluns, 2 de març del 2009

Revolcones históricos

MARIANO RAJOY RESUCITÓ AYER en Galicia y se convirtió en el nuevo líder del PP. Más de cinco años después de ser ungido presidente del partido por el dedo de José María Aznar, Rajoy recuperó este domingo su autoestima, se sacudió de encima los complejos, silenció a sus enemigos internos, rompió amarras con el pasado y propinó a José Luis Rodríguez Zapatero su primer revolcón electoral desde que llegó a La Moncloa.

El presidente del Gobierno sufrió ayer una amarga derrota en Galicia, pero, a cambio, ganó posiciones en el País Vasco y puede propiciar un rolvocón historico, digno de un blog sobre camas redondas, si permite que su candidato, Patxi López, se convierta, con el imprescindible apoyo del PP y UPyD, en Montipatxi, o sea en el primer lehendakari no nacionalista, por la misma gracia pactista, que no divina, por la que José Montilla es el primer presidente de la Generalitat que se lía con los pronombres débiles del catalán. Pero catalanadas a parte, tras el estrepitoso fracaso del proceso de paz, Bono podría colgarle ahora una medalla a Zapatero por mandar al PNV a la oposición después de 29 años ininterrumpidos en el poder, aunque los nacionalistas han ganado claramente las elecciones. A Ibarretxe, el que sí está legitimado para intentar formar gobierno ya le habrán llamado Artur Mas, algún gallego y, hasta algún mallorquín para recordarle la facilidad que tienen los socialistas para gobernar sin ganar elecciones.

Si el suspense en Euskadi se mantuvo anoche hasta la recta final del escrutinio, en Galicia la emoción se disolvió como un azucarillo apenas cerrados los colegios electorales. Alberto Núñez Feijóo, sin necesidad de esperar al angustioso recuento del voto emigrante, obtuvo un triunfo más fácil de lo previsto y abrió un futuro cuando menos incierto para su rival socialista, Emilio Pérez Touriño, que podría pagar muy caro su desafío a Ferraz por haberse negado a escuchar las voces que le recomendaron adelantar las elecciones para esquivar el impacto que el agravamiento de la crisis económica tendría en las urnas.

Pepiño Blanco, otro de los damnificados por la pérdida de la Xunta, siempre podrá culpar a Touriño por haberse empecinado en agotar la legislatura. Pero el todopoderoso número dos del PSOE tal vez no se conforme con ese pobre consuelo y acabe cobrándose la cabeza del malogrado candidato a la reelección, quién sabe si para postularse él mismo como aspirante en 2013.

Euforia del PP


El arrollador triunfo por mayoría absoluta en Galicia, la suave caída en escaños en el País Vasco tras la traumática salida de María San Gil y la posibilidad de poder contribuir decisivamente a desalojar del poder al PNV desataron la euforia en el PP y le dan alas a Rajoy para volar sin sobresaltos hasta las elecciones generales de 2012.

Incluso si un improbable batacazo en las europeas del próximo mes de junio volviese a cuestionar su recuperado liderazgo, Rajoy, al menos, ya no tendrá enfrente a Esperanza Aguirre, uno de los pocos enemigos que habrían podido disputarle el trono de no haberse autoinmolado en la pira de su propia ambición, y cuya ausencia anoche en la sede de Génova fue la muestra más elocuente de su aislamiento.

Zapatero saboreó ayer en Galicia, por primera vez en cinco años, la hiel de la derrota. Y recibió un serio aviso de que la recesión económica le puede pasar al cobro más sinsabores en futuras citas electorales. Pero tal vez su baraka no le haya abandonado definitivamente, porque un lehendakari socialista será el bálsamo que alivie el dolor de la espina gallega. A cambio, claro está, de asumir que el resto de la legislatura será un via crucis para el Gobierno si no encuentra nuevos aliados en el Congreso, porque el PNV le retirará su apoyo en Madrid en cuanto López se mude a Ajuria Enea.

El escenario más probable en Euskadi es que, tras ser investido lehendakari con los votos de Antonio Basagoiti y Rosa Díez, López presida un Ejecutivo socialista en minoría, porque se antoja improbable -aunque no imposible- que el PNV, después de proclamarse anoche claro vencedor, acepte un papel secundario en un Gobierno de coalición encabezado por el PSE. Lo paradójico es que, pese a haber logrado ayer sus mejores registros, Juan José Ibarretxe tenga que hacer la mudanza. Y no menos chocante resulta que el PP guarde ahora la llave de la gobernabilidad en Vitoria justo cuando peores resultados ha cosechado en su historia. Definitivamente D'Hont no sabía que en lío nos metía a todos cuando formuló su ley.

Por cierto, me han dicho esta mañana que, finalizado el proceso electoral, Zapatero ya ha permitido que Magdalena Álvarez vuelva de Siberia.

dijous, 26 de febrer del 2009

El voto del miedo

RECTA FINAL EN LA CAMPAÑA electoral para las autonómicas de Galicia y el País Vasco. Dejo las vascas para mañana. Miro hoy a las gallegas, que además están mucho más conectadas a los sucesos políticos y judiciales -valga la redundancia, como diría Vicente Vallés- de la crónica nacional. No tanto como para alterar sustancialmente los tres rasgos propios del escenario. Dos fijos: hegemonía indiscutible del PP y escasa o nula retribución electoral al gobierno Touriño. Y uno variable: el mayor o menor nivel de absentismo de los votantes socialistas. Por tanto, la clave del desenlace está en el comportamiento de esta franja electoral.

Por ahí volvemos a la crónica nacional, marcada por la caída del ministro Bermejo y la querella del PP contra el juez Garzón por supuesta conducta prevaricadora. Los dos sucesos se han convertido en manufactura electoral. Los presentan los socialistas como cortinas de humo del PP para ocultar los escándalos (espionaje y corrupción) y la lucha interna por la sucesión de Rajoy. Por eso el número dos del PSOE, José Blanco, ha incluido en la guía de campaña la consigna de referirse al PP como “el partido de Esperanza Aguirre y Francisco Camps”. En uno de los numerosos mítines que ha protagonizado en su tierra, el propio Blanco decía el otro día que si el PP volvíera a gobernar acabaría convirtiendo a Galicia en una fotocopia de lo que Aguirre hace en Madrid y Camps en Valencia.

Es el verbo demagógico propio de una campaña electoral, usado en este caso para motivar a los votantes socialistas mediante la explotación del miedo a la derecha de siempre. La táctica cuenta con el impagable respaldo de los propios dirigentes del PP gallego. Véase la suspensión del mitin del presidente valenciano, Francisco Camps, que estaba previsto ayer en Lugo. O la resistencia de su candidato, Nuñez Feijóo, a retratarse junto a dirigentes nacionales ¿os parece normal que hasta ahora Rajoy y Feijóo solo hayan coincidido un día, a pesar de la intensa participación de ambos en la campaña?

“Mis siglas son las de Galicia”, responde Núñez Feijóo cuando le preguntan por los “líos internos” -Rajoy dixit- de su partido. Es una forma de alimentar los argumentos del adversario. Una prueba más: de los dirigentes nacionales del PP, aparte de Mariano Rajoy, que es gallego y sabe que se va a relacionar su liderazgo con los resultados electorales, solo Ruiz Gallardón parece ser bienvenido. A nadie se le oculta la voluntad de desmarque del alcalde de Madrid respecto al estilo de la presidenta autonómica, Esperanza Aguirre, aspirante al sillón de Rajoy y tocada por el escándalo del espionaje en los servicios de seguridad de la Comunidad de Madrid.

Sabe Feijóo que todo eso se utiliza en Galicia para movilizar a los votantes socialistas mediante el uso del miedo al retorno del PP. Es la variable que puede modificar el cuadro en vísperas de la jornada electoral. Un cuadro calcado al de hace cuatro años. Se mantiene la hegemonía del PP y el Gobierno PSOE-BNG no ha mejorado las expectativas electorales de estos partidos. Si hace cinco años el espantajo fue Fraga, ahora es Aguirre, Camps, la corrupción, el espionaje.

El candidato socialista, Pérez Touriño, no había querido entrar en eso hasta ahora. Iba de presidente estupendo, institucional, distante. Pero en este tramo final de la campaña ha puesto los pies en la tierra y ya se moja. Le ha visto las orejas al lobo de unas encuestas que no descartan la reconquista de la mayoría absoluta del PP por desmovilización del voto socialista. Todo queda abierto para la noche del domingo.

dilluns, 9 de febrer del 2009

La doctrina Fraga

EL NÚMERO DOS DEL PSOE, José “pepiño” Blanco, habla de vendaval de corrupción en el PP, y el número uno del PP, Mariano Rajoy, habla de vendaval de ineficacia en el Gobierno. El recurso a la meteorología no cura el estupor de la Opinión Pública. Ni la meteorología ni los botes de humo. No hay camuflaje verbal que le sirva al ciudadano agobiado por la crisis para suavizar la creciente e insoportable sensación de que unos y otros, a derecha e izquierda, le toman el pelo. Sobre todo si es tiempo de urnas y el aire se contamina de electoralismo.

Así no hay forma de abrir debates políticos serios sobre la errática gestión oficial de la crisis económica. Al final nos dedicamos a discutir el coste de los cristales ahumados del presidente de la Xunta de Galicia, a contar los metros de carteles destinados al copyright del "Gobierno de España" en las obras municipales o a calcular el umbral de la paciencia de Rodríguez Zapatero frente a los banqueros.

Si se trata de corrupción, lo fácil es disparar contra el mensajero. El ya excluido de la lista electoral del PP de Orense, Luis Carrera, hablaba ayer del "mal nacido que lo ha filtrado", pero ni media palabra sobre el comportamiento de un político que acepta un pago irregular de 240.000 euros a través de un paraíso fiscal. Esperanza Aguirre atribuye la crisis de los espías en Madrid a un montaje de Ruiz-Gallardón y Juan Luis Cebrián. Y la secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, reduce la trama destapada por el juez Garzón (cinco detenidos, por corruptelas relacionadas con ayuntamientos del PP) a "la utilización de la Fiscalía y el ministerio del Interior" por el PSOE para orquestar una campaña de acoso al PP.

La corrupción entra de nuevo en el debate político. Un clásico en el largo historial de escándalos de la España democrática. De un lado y otro. No os empeñeis en comparar el dossier PSOE con el dossier PP. Consuelo de necios. Si uno es más voluminoso que otro, sólo es cuestión de tiempo. Eso va cosido a la condición humana, no a unas determinadas siglas políticas. Por desgracia para todos nosotros, ya andamos sobrados de pruebas para abochornar a cualquiera que, a estas alturas, quiera recurrir al "y tú, más" en materia de conductas irregulares orientadas a quedarse con dinero de los ciudadanos.

Si le ocurrió a Jesucristo, cómo no le va a ocurrir a Rajoy. O a Zapatero. Es la doctrina Fraga, expuesta este fin de semana en la radio. La figura del traidor, a fuer de corrupto, que debe ser apartado del proyecto colectivo. Véase la fulminante reacción de Núñez Feijóo, el candidato gallego del PP, contra quien iba a ir de número uno por Orense, Luis Carrera. La imagen de quien decreta la expulsión, por el bien del proyecto, nunca se resentirá, sino todo lo contrario.

Es la doctrina Rajoy: quien no tiene nada que ocultar, nada tiene que temer de la transparencia. No parece que cale en su partido. La transparencia como voluntad indagatoria para depurar responsabilidades, si las hubiere, y apartar del proyecto colectivo a quienes lo desprestigian con sus comportamientos irregulares, inmorales o delictivos ¿No sería mejor para todos?

Si lo del Watergate madrileño es un montaje en el vacío, y si la trama descubierta por los agentes de la UDEF (Unidad contra la Delincuencia Económica y Financiera) en Boadilla del Monte y otros ayuntamientos del PP compromete sólo a "cuatro chorizos que nada tienen que ver con el PP", como dice González Pons, el partido de Rajoy debería ser el primer interesado en agotar todas las vías indagatorias, las judiciales y las políticas ¿A qué viene esa desapacible reacción de Dolores de Cospedal contra el PSOE? "El partido del Gal y de Filesa", vale, pero se trata de saber si el PP o sus cargos municipales están implicados en las corruptelas que estamos conociendo estos días a través de los medios de comunicación. Las filtre quien las filtre.

divendres, 6 de febrer del 2009

Ni partido 'ni doblao'

ES UN LUGAR COMÚN entre los barones del PP, los que realmente cotizan en las urnas, endosar a Madrid -una de diecisiete-, la generación de mensajes que anticipan la bancarrota del partido si éste continúa liderado por Mariano Rajoy. Algo más que un lugar común. Sobran elementos de prueba para fundamentar la insumisión de Esperanza Aguirre y su gente respecto a la dirección nacional del PP.

El resto es una subcontrata encargada a ciertos pregoneros, también vecinos y residentes en la capital de España, mucho más motivados por las relaciones de poder que por el noble oficio de informar y formar. En sintonía con la presidenta madrileña, o la presidenta madrileña con ellos, estos predicadores del alba están haciendo al PSOE el impagable trabajo de inocular en la Opinión Pública la idea de un PP inhabilitado como alternativa mientras el liderazgo lo siga ostentando quien no se somete al poder de esos agitadores de la derecha sin complejos.

Mariano Rajoy no está ni partido ni “doblao”, como diría Maleni, sino resuelto a impedir que el PP quede en manos de quienes se pasan el día diciéndole lo que tiene que hacer. Preocupado, claro que sí, por los desperfectos que se están causando en la imagen del PP, pero con la calma necesaria para reafirmarse en la voluntad de seguir al frente del partido sin descalificar a nadie aunque otros, u otras, le descalifiquen a él. Y respetando el derecho a la libertad de expresión, aunque se utilice para insultarle.

Lo último ha sido tacharle de “embustero” y “traidor”. Es el tono del hostigamiento al que está siendo sometido, especialmente después de estallar el caso del espionaje y el tráfico de dossieres en el entorno de Esperanza Aguirre, donde no se perdona a Rajoy la celeridad con la que ordenó la apertura de una investigación interna en vez de cerrar filas sin más averiguaciones. Pero en realidad el caso ha sido un pretexto más para redoblar la operación de acoso y derribo que, ahora con referencia a las próximas elecciones autonómicas (gallegas y vascas), está llevando a cabo esta singular sindicación político-mediática localizada en Madrid.

Rajoy no se enfrenta a la discrepancia sino a un intento de aniquilación política en toda regla. No se trata de criticar su gestión, algo perfectamente legítimo, sino de romperle las piernas. Y eso es radicalmente antidemocrático. Un insulto a los representantes que le eligieron por amplia mayoría en el último congreso nacional del PP. Y una falta de respeto a los diez millones de ciudadanos (más que en el 2004 a la sombra de Aznar) que le votaron en las últimas elecciones generales ¿Diez millones de tontos?

Torquemada tiene muy poco futuro. Entiéndase como concepto, como método, no como caracterización de tal o cual persona. Frente a esos métodos, Rajoy está decidido a ejercer la prudencia sin dar cuartos al pregonero. Y a tomar decisiones, pero sin precipitarse, con visión de conjunto y control de tiempos. Es lo que le corresponde como un líder del partido que se encuentra fuerte, con ganas, sabiendo lo que tiene que hacer, sabiendo lo que no puede ni debe hacer. Eso dice, como aviso para navegantes.

dijous, 29 de gener del 2009

¡Cuerpo a tierra!

“VAN A POR MÍ”, dice Esperanza Aguirre. Puede ser. Vale como hipótesis o como procesamiento de intenciones ajenas en el ámbito de las relaciones de poder. En justa simetría, también como procesamiento de intenciones ajenas, las suyas en este caso, cualquiera podría asegurar con fundamento desde el bando marianista que Esperanza Aguirre va hace tiempo a por Mariano Rajoy ¿O no? En cualquier caso, el diagnóstico de la presidenta madrileña y aspirante no formalizada al liderazgo nacional del PP es irrelevante en lo judicial pero habitual en términos políticos. Mejor mantenerse en esos términos mientras no se acaben de decantar los procedimientos judiciales que ya se han abierto por denuncia de los afectados en la trama de espionaje desvelada por el diario El País.

El clarinazo de la presidenta, en el papel de víctima -a efectos políticos, insisto-, incluye una exigencia de transparencia. “Soy la primera interesada en que esto se aclare”, dice. Amén. Ahora tiene que demostrarlo. De momento, va por mal camino. No lo demuestra si ella o su gente se sienten molestos, agraviados o desamparados -eso dicen- porque el presidente nacional del partido, Mariano Rajoy, haya decidido abrir una investigación interna para descifrar la trastienda del Watergate madrileño. Esa decisión “carece de base”, decía este martes el portavoz del PP en la Asamblea de Madrid, David Pérez.

A ver si el súbito hallazgo de la presidenta ("¡Vienen a por mí!") se convierte en la coartada para eludir su obligación de impedir las conductas irregulares que puedan producirse en sus ámbitos de responsabilidad institucional y orgánica. Sobre todo el institucional, que se asienta sobre un mandato de los ciudadanos legítimamente otorgado en las urnas y, por tanto, ha de sobreponerse al vínculo con los militantes del PP. O con sus dirigentes. Si es que ese vínculo aún está vivo, más allá de las apelaciones rituales a la unidad del partido.

Dicho sea por reflejar la rápida difusión del “Cuerpo a tierra, que vienen los nuestros” en los interiores del PP. El lema, que va de boca en boca como un precursor del daño que está sufriendo la imagen del partido, es de triste recuerdo para quienes vivieron la descomposición de la UCD de Suárez a principios de los ochenta. En todas partes cuecen habas. Que le pregunten a Rafael Simancas, o al propio Zapatero, por el carajal de los socialistas madrileños -así lo bautizó Mariano Rajoy- en la primavera de 2003 (caso Tamayo y Sáez). Quien también puede dar una conferencia sobre pleitos de familia es José Borrell, por la experiencia acumulada cuando aspiraba a Moncloa como realquilado de Almunia en Ferraz (sede central del PSOE). “Van a por mí”, decía Borrell cuando a principios del 97, si mal no recuerdo, estalló lo del “agujero fiscal” (Huguet, Aguiar y los líos de la Agencia Tributaria, ¿recuerdan?). Y, efectivamente, los suyos se lo acabaron llevando por delante.

Lo del Watergate del PP madrileño se parece cada vez más a una reyerta de familia. En términos políticos, reitero, pues lo judicial va por otro lado. A medida que se van conociendo detalles escabrosos, y cómo éstos se acaban convirtiendo en objetos arrojadizos entre marianistas y aguirristas, empiezan a cobrar sentido ciertas confidencias que se difundieron en las cuarenta y ocho horas siguientes a la celebración de las últimas elecciones generales, cuando Mariano Rajoy formó criterio sobre la necesidad de continuar al frente del PP por evitar una alternativa poco recomendable.

Pero esa es otra historia que, si le fuerzan, Mariano Rajoy puede contar en cualquier momento, ahora que han caído muchas caretas y que ha vuelto a comprobar cómo se las gastan los defensores de la causa de Esperanza Aguirre. Lo último es referirse impunemente a la "cheka" de Rajoy. Muy fuerte, oiga.

dilluns, 26 de gener del 2009

Watergate a la madrileña (y II)

MAL DÍA ELIGIÓ RAJOY para hablar de valores y unidad. Ni de lo uno ni de lo otro anda sobrado el PP, en plena erupción del Watergate madrileño. Huele a pólvora en el kilómetro cero de la Puerta del Sol. Un cinturón de explosivos está adosado a la barriga del secretario general del PP madrileño y consejero de Interior de la Comunidad, Francisco Granados. Solo su eventual disposición a inmolarse en un descampado podría minimizar los daños a la causa política de Esperanza Aguirre. También a la de Rajoy, por efecto de la onda expansiva, aunque éste siempre puede poner tierra por medio en este pleito de familia, tan doloroso para los populares como en su día fue el caso Tamayo para los socialistas.

En aquella primavera de 2003 Rafael Simancas y Rodríguez Zapatero supieron que las reyertas familiares son las peores. Rajoy ya tuvo ocasión de comprobarlo en la primavera del 2008, cuando Esperanza Aguirre se destapó como pretendiente. Pero el espionaje político entre compañeros de su propio partido es dosis de caballo para una persona decente como Mariano Rajoy, genéticamente incapacitado para practicar el juego sucio. Es lo que sus enemigos internos echan en falta para reconocerlo como el líder capaz de poner fuera de combate a Zapatero, por las buenas o por las malas.

Pero hay quienes no comparten el estilo de Rajoy y dentro de sus propias filas practican las malas artes. Con pocos escrúpulos en las lindes del Código Penal. A saber: si en este país alguien hace labores de espionaje no relacionadas con la comisión, la prevención o el esclarecimiento de un delito, el delito lo está cometiendo ese alguien. Y quien se lo encarga. Como mínimo, violación de la intimidad. Si quien lo encarga es un servidor público, hay delito añadido de prevaricación. Con malversación de fondos públicos, además, si el trabajo se retribuye con cargo a los presupuestos de una determinada institución.

Son las generales de la Ley. A los jueces les toca decidir si son de aplicación, y en su caso cómo han de aplicarse, al caso. Ya está abierta la vía judicial por denuncia de los espiados. Y la vía política por decisión de Mariano Rajoy como máximo dirigente del PP y primer interesado en depurar responsabilidades, algo que ha causado un visible malestar en el equipo de Esperanza Aguirre. A partir de aquí, puede pasar de todo. Procesamientos, en lo judicial. Ceses o dimisiones, en lo político. Salvo que, como dice el consejero Güemes, secretario de Comunicación del PP madrileño, todo fuese una gran mentira fabricada por El País para perjudicar a Esperanza Aguirre y ganarse el favor de Caja Madrid.

La ira contra el mensajero tiene sonados precedentes en este país con los papeles cambiados. Recordemos el gesto contraído de Felipe González en el tramo final de su reinado, cuando El Mundo le ponía un sapo cada día junto al desayuno. Pero esos ataques de contrariedad tenían y tienen las patas muy cortas. Se pierden en la polvareda ante la contundencia de los hechos: todo lo contado empieza y termina en el entorno de la familia del PP encargada de gobernar la Comunidad de Madrid.

¿Por qué llegamos a esa conclusión? Entre otras muchas cosas, por confirmación de los espiados. Y porque los “partes” de seguimiento, verdaderos, reales, contantes, sonantes, van dirigidos al director de Seguridad de la Consejería, Sergio Gamón. El propio vicepresidente, Ignacio González, declara en un primer momento que el operativo viene de su propio entorno. Lo confirman en público o en privado dirigentes del partido. Gente tan seria como Álvaro Lapuerta, ex tesorero e histórico dirigente del PP. Confiesa que en su día avisó a Rajoy de que le estaban espiando agentes vinculados al Gobierno de Madrid. Mucho más explícitos son el ex consejero de Justicia, Alfredo Prada, o el vicealcalde, Manuel Cobo, que ya han reclamado el amparo de los tribunales.

Luis Vicente Moro, ex delegado del Gobierno en Ceuta, ha explicado que por aquella época (primavera de 2008), en medios profesionales relacionados con la seguridad era vox populi la existencia de un servicio secreto ilegal en la Comunidad de Madrid. Por su parte, el jefe de los asesores de Seguridad de la CA, Marcos Peña, llegó a declarar con toda naturalidad que dirigió un grupo para investigar la corrupción del PSOE por orden del consejero Granados.

Y así sucesivamente. Pero si Esperanza Aguirre y su gente prefieren decretar la muerte del mensajero, allá ellos. Más dura será la caída.

divendres, 23 de gener del 2009

Watergate a la madrileña

POR TRADICIÓN, LAS GUERRAS financieras en España siempre han tenido su lado oscuro. Javier de la Rosa, Mario Conde... eran obsesos de la seguridad y no escatimaron esfuerzos ni medios para tener bajo control a sus enemigos como una forma de protegerse y de chantajearles.

Recuerdan en El Mundo que ya en la guerra fratricida que se vivió tras la fusión del Bilbao y el Vizcaya, Sánchez Asiaín (ex presidente del Bilbao) vivió la desagradable sensación de sentirse vigilado. Al descolgar el teléfono de su despacho escuchó una conversación que acababa de tener. Llamó al entonces presidente de Telefónica, Cándido Velázquez Gaztelu, y éste no dudó un momento: “Estás pinchado”.

Para espiar a alguien hace falta infraestructura y, por supuesto, dinero. Las entidades financieras tienen sus servicios de seguridad, sus contactos en la Policía... y siempre cuentan con un chico listo que sabe de alguien que podría hacer un trabajo limpio (o sea, sucio) y discreto.

La sospecha del equipo de Gobierno de Esperanza Aguirre de que la filtración a El País de los seguimientos a Ignacio González tiene que ver con la guerra por el control de Caja Madrid no es descabellada; claro, que hay que probarla.

González tiene la sensación de que la información que han empaquetado sus enemigos (diversos) procede de su círculo íntimo. Muy pocos sabían que el vicepresidente iba a viajar a Colombia a mediados del pasado agosto. La seguridad de su estancia, a invitación de Uribe, corrió a cargo de la filial de la empresa Canal de Isabel II (Triple A de Barranquilla). Las fotos que aparecían este jueves en El País tienen toda la pinta de haber sido hechas por personas que estuvieron muy próximas a González.

El número dos de Aguirre ha sido desde hace tiempo objeto de rumores. Según cuenta El Mundo, las sospechas de que Alfredo Prada habría encargado a dos de sus colaboradores en la Consejería de Justicia (Juan Carlos Fernández, conocido como Bolilla, y Alfredo Cabezas) el seguimiento de su compañero González fue la causa de que perdiera la cartera de Interior y, posteriormente, de su salida del Gobierno, a lo que habría que añadir su apoyo a Rajoy en el Congreso de Valencia.

Hace un mes, un periodista de El País llamó a González para preguntarle por su viaje a Johannesburgo. Dos semanas después, Interviú manejaba esa misma información. Probablemente, lo que ha sucedido es que alguien interesado en desacreditar a González y a Aguirre ha recolectado todos los dossiers que circulaban en el mercado de la basura.

El País, al publicar primero que el consejero Granados había contratado a un detective (Marcos Peña) para investigar asuntos de corrupción, estableció implícitamente una relación causa-efecto entre una y otra historia. Pero, ¿espió Granados a González? Esta hipótesis no es más que una hábil forma de desviar la atención del beneficiario de la infame operación, una trama que recuerda mucho al caso Watergate, y éste le costó el cargo al presidente Nixon. Aguirre debería recordarlo.

dijous, 15 de gener del 2009

Desconcierto pepero

RAJOY, Y DE PERDIDOS al río, empezó la legislatura desterrando al ala dura del partido, a los vivos representantes del aznarismo, porque quería un PP y una oposición más sosegada. Pero, a juzgar por el intercambio de reproches diarios entre sus militantes, diríase que lo único que ha logrado es trasladar la bronca de antaño del Congreso al partido.

Monteserrat Nebrera, el ojito de Piqué, no estuvo afortunada al tachar el acento andaluz de la ministra Álvarez de “chiste”, ya que la broma era, es y será lo que la titular de Fomento dice. Pero la celeridad con la que Nebrera ha sido expedientada deja al descubierto la sed de venganza que generó al disputar al ala oficialista el liderazgo del PP catalán. Javier Arenas no corrió tanto cuando Ana Mato, destacada dirigente popular, dijo que “los niños andaluces son prácticamente analfabetos”.

En Madrid, encontramos el pulso que mantienen Aguirre y Gallardón por la continuidad de Blesa en la presidencia de Caja Madrid y todo ello sin que Rajoy se defina. En Valencia no tardará en estallar la batalla que enfrenta a Camps y Valcárcel, los presidentes de Valencia y Murcia, con Cospedal sobre el trasvase Tajo-Segura.

Ante semejante barullo, a Rajoy le da por consultar con un grupo de expertos como mejorar su imagen pública, a través de las nuevas tecnologías, para compensar la mala prensa que tiene en los medios tradicionales. El PP siempre ha tenido problemas de comunicación, aspecto que los socialistas controlan muy bien, que se lo digan a Rubalcaba; pero nunca había sido tan evidente que las contrariedades del Partido tienen ahora poco que ver con la comunicación, sino con el fondo. El PP no necesita expertos en imagen, la receta por ahora es elaborar un proyecto sólido y un líder, que al lógico debate interno, ponga orden a este desconcierto pepero.

divendres, 9 de gener del 2009

Y Esperanza cogió el Metro

NADIE PUEDE SOSPECHAR CUÁNTAS idioteces políticas se han evitado gracias a la falta de dinero, pero ni el dinero nos salva de la taruguez de los políticos. Hoy Madrid, y por ende toda España, se ha colapsado debido a que a una ola de frío siberiano le ha dado por dejar un manto de cuatro centímetros de nieve en la capital. Las carreteras han quedado colapsadas; el AVE ha viajado a 170 Km/h; el aeropuerto "internacional" de Barajas, cerrado durante cinco horas; y... Esperanza Aguirre ha tenido que coger el Metro.

Es lo que tiene el frío, tan helador que encoge hasta a los grandes de España. Tanto les empequeñece que se quedan a la altura del "pueblo llano" y, como los conductores de los coches oficiales tampoco saben colocar las cadenas, y sus vehículos circulan por las mismas calles y carreteras que los nuestros, la pobre Aguirre y su pequeñez transitoria no han tenido más remedio que subirse al Metro para llegar a su despacho en el círculo de Bellas Artes.

Y es que en temporales con esta mala uva en España "no hay un fallo, hay muchos fallos", como nos recuerda la ministra de Fomento. Así que aunque, según Zapatero, nos gastamos un dineral para tener las mejores infraestructuras de Europa, entre otras cosas; nuestros políticos, cuando, cae la nieve, se vuelven lerdos, o más, si cabe. Sólo así se puede explicar la aparición estelar de Maleni ante los medios para explicar semejante colapso.

La ministra Álvarez, lejos de cualquier atisvo de humildad, se despacha diciendo que es normal que Barajas se cierre durante cinco horas por "mal tiempo". Pero que nadie se alarme. Según ella lo nuestro es muy europeo ya que los aeropuertos del resto de la UE cierran "con mucha frecuencia" por nieve -creo que el de Frankfurt sólo abre un par de días al mes-. Vamos, todo tan normal como que centenares de vehículos queden atrapados en las autovías del país. Normalísimo.

Pero, por una vez Maleni tiene razón. Ha fallado todo. Como en otros temporales y como en otras ocasiones. Pero aquí no pasará nada, que se lo digan a ella. Nuestros políticos en Fomento y en los gobiernos autonómicos seguirán en su sitio, aunque tengan que ir en Metro hasta el despacho. Dijo Benigne Bossuet que la política es un ejercicio de equilibrio entre la gente que quiere entrar y aquellos que no quieren salir. Definitivamente en el ministerio de Fomento la política está muy desequilibrada.