diumenge, 27 de novembre del 2011
Las lágrimas de Terribas
dilluns, 18 de juliol del 2011
Corre ve y dile
dijous, 21 d’octubre del 2010
Accelerador i fre
Mentre les coples canten la seva pèrdua de credibilitat, la seva caiguda als índexs de valoració i la caiguda lliure del PSOE en les expectatives de vot, Zapatero, rendit al 'felipisme', treu el cap un minut després d'assegurar-se any i mig més de corda. A la roda de premsa celebrada a La Moncloa per explicar els canvis en el govern, el president va escenificar l'intent de remuntada política i econòmica que es proposa. Des de l'estabilitat pressupostària i institucional, gràcies als seus nous portants parlamentaris. "Era el moment de fer-ho", va dir.
dilluns, 26 de gener del 2009
Watergate a la madrileña (y II)
En aquella primavera de 2003 Rafael Simancas y Rodríguez Zapatero supieron que las reyertas familiares son las peores. Rajoy ya tuvo ocasión de comprobarlo en la primavera del 2008, cuando Esperanza Aguirre se destapó como pretendiente. Pero el espionaje político entre compañeros de su propio partido es dosis de caballo para una persona decente como Mariano Rajoy, genéticamente incapacitado para practicar el juego sucio. Es lo que sus enemigos internos echan en falta para reconocerlo como el líder capaz de poner fuera de combate a Zapatero, por las buenas o por las malas.
Pero hay quienes no comparten el estilo de Rajoy y dentro de sus propias filas practican las malas artes. Con pocos escrúpulos en las lindes del Código Penal. A saber: si en este país alguien hace labores de espionaje no relacionadas con la comisión, la prevención o el esclarecimiento de un delito, el delito lo está cometiendo ese alguien. Y quien se lo encarga. Como mínimo, violación de la intimidad. Si quien lo encarga es un servidor público, hay delito añadido de prevaricación. Con malversación de fondos públicos, además, si el trabajo se retribuye con cargo a los presupuestos de una determinada institución.
Son las generales de la Ley. A los jueces les toca decidir si son de aplicación, y en su caso cómo han de aplicarse, al caso. Ya está abierta la vía judicial por denuncia de los espiados. Y la vía política por decisión de Mariano Rajoy como máximo dirigente del PP y primer interesado en depurar responsabilidades, algo que ha causado un visible malestar en el equipo de Esperanza Aguirre. A partir de aquí, puede pasar de todo. Procesamientos, en lo judicial. Ceses o dimisiones, en lo político. Salvo que, como dice el consejero Güemes, secretario de Comunicación del PP madrileño, todo fuese una gran mentira fabricada por El País para perjudicar a Esperanza Aguirre y ganarse el favor de Caja Madrid.
La ira contra el mensajero tiene sonados precedentes en este país con los papeles cambiados. Recordemos el gesto contraído de Felipe González en el tramo final de su reinado, cuando El Mundo le ponía un sapo cada día junto al desayuno. Pero esos ataques de contrariedad tenían y tienen las patas muy cortas. Se pierden en la polvareda ante la contundencia de los hechos: todo lo contado empieza y termina en el entorno de la familia del PP encargada de gobernar la Comunidad de Madrid.
¿Por qué llegamos a esa conclusión? Entre otras muchas cosas, por confirmación de los espiados. Y porque los “partes” de seguimiento, verdaderos, reales, contantes, sonantes, van dirigidos al director de Seguridad de la Consejería, Sergio Gamón. El propio vicepresidente, Ignacio González, declara en un primer momento que el operativo viene de su propio entorno. Lo confirman en público o en privado dirigentes del partido. Gente tan seria como Álvaro Lapuerta, ex tesorero e histórico dirigente del PP. Confiesa que en su día avisó a Rajoy de que le estaban espiando agentes vinculados al Gobierno de Madrid. Mucho más explícitos son el ex consejero de Justicia, Alfredo Prada, o el vicealcalde, Manuel Cobo, que ya han reclamado el amparo de los tribunales.
Luis Vicente Moro, ex delegado del Gobierno en Ceuta, ha explicado que por aquella época (primavera de 2008), en medios profesionales relacionados con la seguridad era vox populi la existencia de un servicio secreto ilegal en la Comunidad de Madrid. Por su parte, el jefe de los asesores de Seguridad de la CA, Marcos Peña, llegó a declarar con toda naturalidad que dirigió un grupo para investigar la corrupción del PSOE por orden del consejero Granados.
Y así sucesivamente. Pero si Esperanza Aguirre y su gente prefieren decretar la muerte del mensajero, allá ellos. Más dura será la caída.
dijous, 22 de gener del 2009
Sobre el derroche y el euro
La catástrofe almuniana anunciada para los próximos dos años, que prevé un déficit público del 6%, también deja al descubierto la necesidad de someter a los gobiernos a un estricto control del gasto público, es decir evitar que los futuros Zetapés se pasen por el Arco del Triumfo los pactos firmados por España para entrar en el euro. Así que sería de sentido común regular por Ley el derroche de todas nuestras instituciones públicas e independizar la elaboración de las previsiones económicas. De la fiabilidad de éstos dependen, por ejemplo, las subidas de los sueldos.dimarts, 13 de gener del 2009
Pancarta en mano
La tragedia que sufre desde hace 60 años Tierra Santa no admite fervores de ningún tipo. En España, aun no sabemos muy bien si por cuestiones históricas, porque los palestinos siempre aparecen como los débiles de la contienda, por falta de información o por todo a la vez padecemos de un escoraje tendencioso que nos invalida para negociar un proceso de alto el fuego que ponga fin a tan cruda operación. Ni siquiera la conferencia de paz de Madrid fue cosa nuestra, bueno un poco sí. Pero Zetapetas esto aún no lo sabe, no atendió al profesor González cuando se lo intentó explicar, necesita mejorar.Hace décadas que los árabes intentan borrar del mapa a Israel, hasta lo propios judíos son capaces de entenderlo. Lo admitió incluso su cuarta primera ministra Golda Meir, quién también dejó para nuestro libro de citas que a Israel “no le gustan las guerras, ni siquiera cuando las ganamos”. Habría que recordárselo a la izquierda pancartera que sufrimos en España, junto al hartazgo de la sociedad israelí que día tras día se levanta sabiendo que quieren y buscan su destrucción desde “el otro lado”. Es esto lo que sin duda ha desencadenado esta brutal operación militar, desde luego poco justa, ¿pero inevitable?
Y ahí van más preguntas: ¿Qué tendinitis impedía, a estos gritones que vocean su odio a Israel, sujetar pancartas contra la opresión que durante años han infringido los movimientos fundamentalistas palestinos al pueblo que dicen defender? ¿Qué esparadrapo enmudece a Zetapetas cada vez que hay que pedir explicaciones sobre el destino final de los fondos de ayuda que España manda a Palestina?, ¿Qué opina su ministra (¿?) de Igualdad ante la esclavización de mujeres y sus hijos que son adiestrados para ser niños y mujeres bombas?, ¿Moratinos defiende la paz ignorando el terrorismo de Hamas y respaldando a líderes que no creen en ella?, ¿Es Hamas un movimiento libertador o un grupo terrorista de corte islamista? A veces entiendo a la izquierda con pancarta en mano, es muy cómodo culpar a Israel y simplificarlo todo. Así se vive mejor, y puede que hasta ganes elecciones.


