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dimecres, 16 de setembre del 2009

El furgón de cola

HACE EXACTAMENTE UNA SEMANA pregonaba Zapatero desde la tribuna del Congreso que la recesión en España había tocado suelo y que veríamos la salida de la crisis en poco tiempo. Entonces ya opinaron algunos que había despreciado una nueva ocasión para contar la verdad y pedir esfuerzos a todos y cada uno de nosotros, pero empezando por el Gobierno y las distintas administraciones públicas. Por supuesto perdió la ocasión de enmendar los errores y pedir ayuda o consejo para tomar las medidas que la economía española necesita para no seguir en el furgón de cola y para dejar de liderar las peores listas, empezando por la del paro.

Entonces Zapatero aludió a informes de la OCDE y del FMI para avalar sus afirmaciones, organismos denostados por el Gobierno en repetidas ocasiones. Incluso apeló a la subida de la bolsa como brote verde a considerar. Por supuesto no hizo mención al informe que este martes publicó la Unión Europea y dio a conocer el comisario Almunia. Un informe que me cuesta mucho creer que no conociera ni siquiera a grandes rasgos el presidente del Gobierno. Así que Zapatero calló la semana pasada que España no sólo no ha tocado suelo y que no va a salir ya de la crisis; sinó que según Bruselas saldremos los últimos, ya que aún veremos varios trimestres con la economía en decrecimiento.

El argumento de que España entró más tarde en recesión y por ello también saldrá después es bastante peregrino. La economía puede que no ofreciera signo negativo, pero era evidente, y así quedó reflejado en otros indicadores, que el tenderete se tambaleaba. Por no mencionar el debate Solbes-Pizarro en el que el diputado del PP dejó en evidencia a un entonces vicepresidente económico que negó incluso la crisis, no ya la recesión en que la economía española acabaría en breve.

Ahora Solbes se va hasta del escaño -debió de irse mucho antes de avalar algunas de las medidas que sólo ahondaron en los problemas de la economía- dicen que como signo de desacuerdo con Zapatero. No me consuela, porque dejó hacer y mintió a los ciudadanos para que el PSOE ganara unas elecciones que no se merecía ganar. Desde entonces más de un millón y medio de españoles ha perdido su puesto de trabajo, casi cuatro de cada diez jóvenes está en paro y no se ve la salida del túnel. El ex vicepresidente debería darnos una explicación y no salir por la puerta de atrás a cobrar otro sueldo oficial. Lo de Zapatero tiene aún peor arreglo. Es incompatible con la realidad y con la verdad y parece que su capacidad de improvisación y de supervivencia no tiene límites.

diumenge, 12 de juliol del 2009

11.000 millones para las autonomías

EN PLENO DOMINGO, IMPREGNANDO con la imagen que tanto gusta a Zapatero: el Gobierno no para, ni en festivos; la vicepresidenta económica (por lo de su ministerio, no por lo barata que nos sale) ha dado a conocer cómo Montilla no perderá la Generalitat antes de tiempo, y cómo intentará comprar al resto de comunidades españolas para que hagan la vista gorda. O sea, nos ha dado pistas acerca del truco de magia potagia con el que nos tomará el pelo a cuento, esta vez, de la tan meneada financiación autonómica.

Así que hoy, la vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, afirmó que remitirá en las próximas horas a las comunidades el nuevo modelo de financiación autonómica, así como la convocatoria del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) para el próximo día 15 de julio, que deberá aprobar dicho sistema.

Salgado, que compareció en el Ministerio de Economía con el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, y el secretario general de Financiación Territorial, Juan Manuel López Carbajo, indicó que la propuesta es el resultado de una “búsqueda de consenso”, ya que se han mantenido más de 100 reuniones con representantes de todas CCAA, al tiempo que destacó que este esfuerzo “intenso” es fruto del trabajo que se llevó a cabo bajo la dirección del ex ministro de Economía, Pedro Solbes.

Salgado explicó que el “objetivo y la razón” para modificar el sistema actual es que no actualizaba correctamente la población, a pesar de que ha crecido entre 1999 y 2009 en más de seis millones de habitantes, y tampoco garantizaba la financiación de los servicios públicos como la sanidad y la educación. Con el nuevo modelo, en opinión del Gobierno, se reforzará el estado del bienestar, ya que garantizará a todos los ciudadanos que la prestación de los servicios públicos va a contar “con una financiación per cápita igual en todas la comunidades”, que se modulará de acuerdo con parámetros como la dispersión, el envejecimiento, la insularidad, la superficie o la población en edad escolar, o sea el café para todos.

Así, dedicará el 80% del total de los recursos a la financiación de las prestaciones públicas básicas (sanidad, educación, y otras transferidas muchas a las CCAA). “Por primera vez se introduce esta garantía”, subrayó Salgado en rueda de prensa. Esta medida hará que se reduzcan sustancialmente las diferencias en la financiación per cápita, que eran de casi 40 puntos y que ahora serán menos de 30 puntos de diferencia entre la comunidad que más financiación per cápita recibe y la que menos, según los cálculos de Economía. ¿Y donde está el truco? Por que garantizar los servicios públicos está muy bien. Bueno, el modelo, que se actualizará anualmente, incorpora mayor corresponsabilidad fiscal al ceder el 50% del IVA y del IRPF y el 58% de los Impuestos Especiales a las CCAA, de esta manera abona el terreno Salgado para algo muy socialista, subir los impuestos. Pero claro, luego lo negaran.

dimecres, 8 d’abril del 2009

Crucifixión

EN PLENA SEMANA SANTA... Zapatero lleva su procesión por dentro. Los últimos días podrían haber sido para él 'jornadas de resurrección y gloria', ya que se ha dado su mayor atracón de encuentros con líderes mundiales -incluido el 'Mesías' Obama- desde que es presidente. Sin embargo, la pandilla de chismosos impenitentes que le rodean y las continuas filtraciones a la prensa, han hecho que desde el domingo hasta ayer martes cada uno de sus pasos fuera un auténtico calvario.

Pero a estas horas, Zapatero ya se ha quitado la corona de espinas, porque al fin anunció su cacareada remodelación de Gobierno ¡¿Remodelación?! Perdón, en propiedad de lo que cabe hablar es de creación de un Ejecutivo nuevo. Porque aquí no ha quedado prácticamente títere con cabeza.

Lo nunca visto: un sólo año de legislatura ha bastado para que el presidente crucifique a la práctica totalidad de los ministros en los que, se suponía, tanta confianza tenía depositada. Pedro Solbes, Magdelena Álvarez, Bernat Soria, Mercedes Cabrera, César Antonio Molina... Uno tras otra y viceversa cayeron ayer como fichas de dominó.

Y en su lugar, entran en el Gobierno caras nuevas y no tan nuevas, como las de Manuel Chaves, Pepiño Blanco, Trinidad Jiménez, Ángel Gabilondo, Ángeles González-Sinde..., y la del propio Zapatero, que a partir de ahora será presidente y 'forofo número uno' de Deporte. -Mi duda es: ¿si la próxima cumbre del G20 coincide con un partido de la selección de fútbol o alguna final de Nadal, a qué acto acudirá?-

La conclusión es obvia: no estamos ante un mero cambio cosmético en Moncloa, no se trata sólo de que Zapatero estuviera ya hasta la coronilla del abatimiento indisimulado de un Pedro Solbes con ganas de apuntarse a los viajes del Imserso... No, estamos ante un Gobierno completamente nuevo...

Pero esto, lejos de ser algo positivo, sólo constata que Zapatero se equivocó hace un año, que metió la pata hasta el fondo, y que al final no le ha quedado más remedio que reconocer que diseñó un Gobierno nefasto, que apenas ha hecho nada en los últimos 12 meses, compuesto por personas frívolas, inexpertas, sin cualificación suficiente..., y que se han pulido las esperanzas de los más de 11 millones de personas que revalidaron la mayoría absoluta del PSOE en menos que canta un gallo...

Y siendo así las cosas, ¿no hubiera sido mejor una limpieza total, y haber despedido en el mismo lote también a otros ministros que se han demostrado igual de ineficaces como la de Vivienda, Beatriz Corredor, o la de Igualdad, Bibiana Aído, o el de 'bombillas', Miguel Sebastián?

Y otra conclusión igual de evidente: si en 2008 Zapatero demostró que es capaz de nombrar ministros dejándose llevar por afinidades personales, por sus célebres 'ocurrencias', por golpes de efecto sin poso ni reposo suficiente... ¿no piensa el presidente que ahora los ciudadanos pensarán que ha vuelto a actuar con la misma frivolidad?

Por ejemplo, en lo que tiene que ver con las cosas de comer, que con eso no se juega... Las encuestas de Internet ayer no dejaban lugar a dudas: 9 de cada 10 internautas cree que Elena Salgado no será una buena sustituta de Solbes. Tampoco los agentes sociales abrazan con optimismo su nombramiento al frente de Economía ¿Es que a Zapatero no le decían de pequeño que los experimentos hay que hacerlos con gaseosa? ¿Es que piensa que esto de gobernar es una cosa tan trivial que la próxima Semana Santa puede volver a cambiar de arriba a abajo a todo el Consejo de Ministros si éstos de ahora también le salen rana?

Comprenderá Zapatero que, con la que está cayendo, y después de un año de legislatura..., no vayamos a dar a los nuevos ministros 100 días de gracia; todo lo más, les dejaremos tranquilos hasta después del Domingo de Resurrección... Pero más nos vale que esta vez Zapatero haya estado más acertado que hace 12 meses, porque, si no, en su próxima remodelación va a tener que fichar a Batman, Supermán y al Tío Gilito para que nos saquen de ésta.

dimarts, 31 de març del 2009

No ha sido un trámite

NI LA INTERVENCIÓN DE Caja Castilla-La Mancha ha sido de 'trámite', como dijo el domingo el vicepresidente Solbes, ni tiene una importancia 'relativa', como insistió ayer en esa línea el presidente Zapatero. La obsesión del Gobierno por dar una apariencia de normalidad al rescate de CCM le está llevando a enmascarar la realidad, una táctica peligrosa que podría provocar el efecto contrario al deseado, creando más desconfianza en nuestro sistema financiero.

Si todos los males de la caja manchega se reducían a un problema de liquidez, no había razones para que su presidente ocultara al consejo el informe sobre recursos propios, ni que la auditora se negara a firmar las cuentas. Tampoco se entiende por qué CCM no tuvo suficiente con las ayudas del Estado a la banca, ni por qué se ha destituido al consejo en pleno, ni por qué se interviene con carácter de urgencia, ni por qué -pese a las presiones políticas- Unicaja se negó a la fusión. Aunque viendo la satisfacción del Gobierno casi dan ganas de que intervenga todas las cajas del país, la realidad es que se ha abierto un camino que afecta a la credibilidad del sistema.

Por lo pronto, la respuesta del mercado ha sido la caída de la bolsa, este lunes arrastrada por el batacazo de los bancos. Frente a la ocultación y la autocomplacencia del Gobierno se impone la transparencia. Hoy conocemos que CCM ocultó datos claves al Banco de España y que perdió cada día de marzo 18 millones en depósitos, prueba evidente de que no sólo se ha ocultado información, sino que se ha actuado tarde.

dimarts, 10 de març del 2009

Seis ministros en la picota

SÓLO FALTA PONERLE FECHA, y ese privilegio le corresponde en exclusiva a Jose Luís Rodríguez Zapatero. Pero la remodelación del Gobierno parece ya irreversible. Esa percepción se ha extendido como una mancha de aceite entre las filas socialistas, que dan por hecho que Zapatero cambiará "de arriba abajo" el Consejo de Ministros, de forma inminente, para tratar de afrontar con un nuevo equipo la recesión económica y la sobrevenida debilidad parlamentaria del Ejecutivo.

El margen de maniobra de Zapatero, dada la magnitud de la crisis económica y la inestabilidad política que se avecina por la falta de apoyos parlamentarios, es muy estrecho, según reconocen en La Moncloa: o hace los cambios antes de las elecciones europeas del 7 de junio, para llegar a la cita con las urnas sin el lastre de sus ministros más quemados, o la aborda inmediatamente después del debate sobre el estado de la Nación, que se celebrará unas semanas después. Pero son mayoría quienes se inclinan por la primera opción, conscientes de que un "golpe de efecto" podría contrarrestar, al menos en parte, la ventaja con la que el PP, beneficiado por el desgaste político del Gobierno, llegará a los comicios de junio.

"Casi todos dábamos por descontado que Zapatero haría una crisis de Gobierno a finales de este año o como mucho a comienzos de 2010, coincidiendo con el semestre de la Presidencia española de la Unión Europea. Pero esos planes ya no sirven", sostienen algunos socialistas. "La recesión y las elecciones vascas y gallegas han dejado a Zapatero en una situación muy comprometida, y tiene que dar cuanto antes un golpe de timón para demostrar su autoridad y tomar la iniciativa. No puede limitarse a dejar pasar el tiempo y confiar en que la crisis escampe, porque ni él mismo sabe cuánto va a durar. Nadie lo sabe".

La ansiedad por conocer cuándo se producirá esa remodelación del Gobierno, que prácticamente nadie discute, se apoderó ayer de los periodistas que acudieron al palacio de La Moncloa para cubrir la rueda de prensa ofrecida por Zapatero y el primer ministro de Serbia, Boris Tadic. Ante la avalancha de preguntas sobre esa cuestión -casi nadie se acordó de la independencia de Kosovo, cuyo rechazo comparten ambos gobiernos-, Zapatero trató de echar balones fuera recordando los "retos" a los que debe hacer frente el Ejecutivo en los próximos meses, sobre todo "trabajar contra la lucha contra la crisis económica" (sic). Pero, pese a la insistencia de los informadores, no dijo una palabra sobre los cambios en el Ejecutivo.

"Es lógico que no quisiera entrar al trapo. Zapatero sabe administrar muy bien los tiempos, y sería absurdo que anunciase una crisis de Gobierno de gran envergadura por la presión de los periodistas y en presencia de un mandatario extranjero. Esas cosas no se improvisan", apunta una diputada socialista. "Es cierto que algunos ministros tienen muchas más papeletas que otros para salir del Gobierno, pero es muy arriesgado hacer pronósticos. Los cambios sólo están en la cabeza de Zapatero", añade.

Solbes, en todas las 'quinielas'

Pero muy pocos se resisten a hacer quinielas sobre quiénes pueden entrar y salir del equipo de Zapatero. Pedro Solbes aparece en todas las apuestas. El vicepresidente económico, que hace unas semanas volvió a bromear -o no- sobre su anhelada jubilación, está amortizado políticamente y su relevo se da por seguro.

Agotado, sin ideas y presa fácil de las mofas de la oposición -el diputado del PP Vicente Martínez Pujalte le preguntará mañana, en la sesión de control al Gobierno, por qué ironiza sobre el deseo de perder su empleo cuando más de 5.000 trabajadores se van diariamente al paro-, se cree que la marcha de Solbes ya está pactada con Zapatero, y que éste le habría pedido que aguante unos meses más -o tal vez sea cuestión de semanas- hasta que complete todas las piezas del puzzle.

La ficha de Solbes no será la única que mueva Zapatero: la remodelación del Ejecutivo será de gran calado. Además del vicepresidente y ministro de Economía, al menos otros cinco miembros del Gobierno tienen motivos para temer por su futuro político inmediato, incluida la propia vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, cuyas relaciones con Zapatero se han enfriado considerablemente en los últimos meses, según cuentan en La Moncloa.

"Que nadie dude de que, si tiene que prescindir de De la Vega, lo hará y punto. Zapatero ya ha dado muestras suficientes de tener pocos remilgos a la hora de sacrificar a quienes ya no le sirven, aunque fueran políticos valiosos y cercanos a él", afirma un diputado socialista.

La titular de Fomento, Magdalena Álvarez; la de Vivienda, Beatriz Corredor; el de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y hasta el incombustible y bien valorado ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba -aunque este último por razones personales y no políticas-, podrían correr la misma suerte que Solbes, sobre cuyo sustituto se han disparado las especulaciones en las últimas semanas: el comisario europeo Joaquín Almunia, el secretario de Estado de Economía, David Vegara, y el catedrático de Economía de la Empresa Emilio Ontiveros se barajan como posibles candidatos.

Me aseguran que es muy probable la entrada en el Gobierno del número dos del PSOE, José Blanco, y el ascenso de la responsable de Defensa, Carme Chacón, aunque Zapatero podría reservarla como cabeza de cartel para las elecciones generales de 2012 si el líder socialista decide, finalmente, no aspirar a un tercer mandato.

dimarts, 24 de febrer del 2009

Bermejo

HABÍA PUESTO EL CARGO a disposición del presidente y éste le tomó la palabra. Por tanto, el hasta ayer ministro de Justicia, Fernández Bermejo, se va porque Zapatero quiere que se vaya. Responde a un cálculo electoral. Ante el cariz de los acontecimientos, en vísperas de los comicios vascos y gallegos, se ha valorado la rentabilidad de la dimisión en las urnas del domingo. Desarma parcialmente al PP. Le quita un blanco fijo y vuelve a dejarle frente a sus propios problemas.

Muy poco tardó la vicepepiña Leire Pajín en empezar a rentabilizar la dimisión de Bermejo mirando al tendido: “Son las 14,25 y Rajoy todavía no ha dimitido a pesar de la que está cayendo en su partido”. Lo mencionó para subrayar los móviles electoralistas que inspiran este singular suceso del cazador cazado, sin que eso suponga ignorar, como luego veremos, lo que Bermejo ha puesto de su parte para acabar de hacer inevitable su salida del Gobierno.

Hasta aquí las causas inmediatas de la dimisión, no irrevocable, sino aceptada por el presidente del Gobierno, lo cual le confiere cierta apariencia de cese. Están directamente relacionadas con la inminencia de unas elecciones. Especialmente en Galicia, donde el PP se estaba empleando más a fondo en la ofensiva contra Bermejo. No perdamos de vista que el sustituto, Francisco Caamaño, que esta mañana ya ha tomado posesión del cargo en el Palacio de la Zarzuela, es gallego. Y además, dialogante, apacible y bonachón. O sea, todo lo contrario de Bermejo, que es irritable, soberbio y discutidor.

Vamos ahora con las causas mediatas. Nada que ver con el secuestro de Montesquieu en una finca de Jaén. Y mucho que ver con la práctica de la caza gratis (alguien hubiera podido invocar con fundamento el artículo 426 del Código Penal) y sin licencia (un ministro de Justicia que contraviene normas legales). Eso por un lado. Por otro, su desastrosa forma de gestionar la rebelión de los jueces. No supo evitarla. No supo reconducirla. Y al final echó leña al fuego con su prisa por regular el derecho de huelga antes de abrir vías de diálogo con el estamento judicial.

Nada de eso encajaba en el pregonadísimo espíritu de diálogo de Zapatero (el “talante”) ni en el Código del buen Gobierno, aprobado en el Consejo de Ministros del 18 de febrero de 2005. Por el contrario, rompía el discurso ético del PSOE y dejaba a los pies de los caballos a quienes, bajo las mismas siglas que el miércoles pasado invocaba Bermejo para seguir trabajando por España, el domingo que vienen han de someterse a la prueba de las urnas.

Son las causas mediatas de la caída de Bermejo. Dudo mucho de que, sin la inminencia de unas elecciones, hubieran provocado el inmediato cese-dimisión del ministro. En todo caso, se hubiera diferido a una próxima remodelación del Gobierno, cuando el PP se hubiera cansado de pedir la dimisión. Por no darle la satisfacción de apuntarse la caída de un ministro. Así funciona la política, por desgracia. También en este caso los socialistas tratan de evitar que la caída de Bermejo se relacione con las peticiones formuladas en ese sentido por el PP o ciertos medios de comunicación adversos a la causa de Zapatero.

Los méritos los puso el propio Bermejo y la decisión definitiva la tomó Zapatero, quien la comunicó a su estado mayor, reunido en Moncloa, como todos los lunes por la mañana. A saber: Zapatero, De la Vega, Solbes, Blanco, Pajín, Alonso, Rubalcaba, Serrano y Nieves Goicoechea. En la reunión de ayer se dijo la última palabra.

dimecres, 18 de febrer del 2009

Zapatero no duerme

EL PRESIDENTE DEL GOBIERNO está nervioso. Me cuentan que se lo notan en el entorno más próximo. Incluso lo ha comentado con alguno de sus íntimos. Motivo: la acumulación excesiva de asuntos negativos, engorrosos e impopulares, todo ello en un escenario de grave crisis económica. Viejos colegas con acceso al entorno de La Moncloa me resumen así los principales problemas que quitan el sueño a José Luis Rodríguez Zapatero:

- Le preocupa mucho la posibilidad de que España llegue a la cifra de cuatro millones de parados.

- Le inquieta comprobar que las instituciones financieras no están tan fuertes como él mismo había dicho.

- No se siente cómodo con la evidencia del distanciamiento que existe entre él y el vicepresidente Pedro Solbes.

- Le desazona que las dos cajas con dificultades, Caja Castilla-La Mancha y Cajasol estén ubicadas precisamente en comunidades socialistas. Y que la financiación de 'Público' y La Sexta se vea salpicada por los problemas en Caixa Cataluña (presidida por Narcís Serra) y otras cajas menores.

- No le ha gustado nada el espectáculo ‘antiecologista’ de los venados cazados por su ministro de Justicia y por el juez Garzón. Opina que les va a hacer daño en las organizaciones de defensa de la naturaleza.

- Y, por supuesto, la metedura de pata del ministro Bermejo, que puede echar por tierra la convicción de que en España hay división de poderes.

- Cree que es un error el comentario de Patxi López, diciendo tan pronto que pactará con el PNV después de las elecciones vascas. ¿Y si empata?, ¿Y si pierde?

- Se muestra inquieto con las noticias de los gastos suntuosos de Touriño y por la repercusión que pueden tener en la campaña gallega.

- Le ha llegado que las diferencias entre la vicepepiña Leire Pajín y José 'pepiño' Blanco van a más. A Pajín se le están escuchando confidencias que andan por registros muy sorprendentes.

- Le desazona la posibilidad de que estallen escándalos de financiación en el PSOE, relacionados con comunidades autónomas y ayuntamientos socialistas.

dijous, 5 de febrer del 2009

Questo diventa interessante

ÉS LÓGICO QUE NUESTRO cine vaya de mal en peor. No nos interesan las películas patrias porque además de que el cine subvencionado no funciona -ya lo tienen todo ganado antes de empezar-, España es un país distraído, con guiones reales mejores que los del antaño pancartero Almodóvar. Para qué ir al cine con semejante reparto estelar suelto.

A saber, TVE habría dado un golpe maestro retirando los Goya y emitiendo en directo la pataleta de Zapatero con los bancos. Susanna Griso, mucho más lista que los mandamases de la tele pública, decidió invitar al ministro de Bombillas, digo de Industria, a su programa. Ella sí que sabe.

“Al Gobierno se le está acabando la paciencia” con los bancos, se entiende, soltó el ministrillo Sebastián, para gozo de los audímetros. Mientras, casi 3,5 millones de parados hacían pacientemente cola frente a las oficinas del INEM, esperando por si el empleo prometido por Zetapé meses atrás llega ya o se queda por el camino, viendo la tele con los préstamos, esos que los bancos iban a dar gracias al aval de la cosa pública. Así que es una pena que el Gobierno haya empezado a perder la paciencia. El cabaret alternativo a los Goya habría sido una de banqueros interpretada por Pepiño Blanco atracando el Santander disfrazado de Botín, por Pedro Solbes con la melonona de Aznar asaltando una sucursal del BBVA, y por Miguel Sebastián, sin disfraces, que solo repartiría bombillas de bajo consumo delante de La Caixa.

Finalizada la función, la realidad es que el Gobierno no es el único que pierde la paciencia. Sólo Pepiño Blanco y la vicepepiña del PSOE aguatan lo que les echen. Bueno, los sindicatos también. Pero los demás no. Ni la mayoría de los ciudadanos, ni los empresarios, ni los banqueros y al final ni los parados, a quienes Zetapé pretende tranquilizar con sus performances.

Ni siquiera Tarcisio Bertone, el “primer ministro” del Papa, de visita política en España estos días, ha podido contener un arrebato de sinceridad y criticar duramente al Ejecutivo. Ni la genuflexión de Moratinos, ni el modelito de De la Vega, y ni siquiera la promesa de que la Iglesia seguirá cobrando del Estado han evitado que, al final, al final del todo, Bertone arremeta contra aquello que pone a la parroquia socialista.

Pero el cardenal ha tomado muy buena nota de la situación económica española, esa que Zetapé es incapaz de gestionar. La realidad es que el PSOE con su inoperancia está proyectando a la Iglesia. El desplome de la economía refuerza el papel de la familia tradicional, y la innegable aportación de la Iglesia a los servicios sociales (escuelas, clínicas, hospitales, prisiones, comedores sociales...) gana relieve e importancia. En Roma dirían: "Questo diventa interessante".

divendres, 16 de gener del 2009

Mucho dinero, poco empleo

EL GOBIERNO DICE QUE GENERARÁ empleo inyectando 8.000 millones en obras municipales. Ya se han aprobado 7.300 proyectos que suponen una inversión de 3.150 millones. De cumplirse las estimaciones de Solbes se generarán algo menos de 85.000 empleos, esto es cada nuevo puesto de trabajo nos costará a todos, ya que se crean con dinero público, casi 37.000 euros. Según esas mismas estimaciones, los empleos que se crearán serán temporales. No más de tres o cuatro meses. ¿No parece una inversión desproporcionada para lo poco eficaz que puede llegar a ser?

Echemos la vista atrás. No mucho. En los últimos tres meses de 2008 el desempleo creció en 400.000 personas, llegando a la trágica cifra de los tres millones en diciembre. Así que parece que 85.000 puestos de trabajo son una meta bastante exigua, aunque claro es mejor que nada. La medida del Gobierno no sólo es criticable por los escasos efectos positivos que generará, lo es todavía más por el tipo de proyectos a los que se va a destinar ese dinero, es decir los 8.000 millones.

Esta mañana un colega me daba a leer el editorial de su revista, dedicada a las instalaciones deportivas, para saber qué opinaba, sobre el texto claro. Enumeraba, esta publicación, la cantidad de ayuntamientos que han decidido tirar del plan E, como se conoce popularmente al desembolso zapateril, para modernizar sus áreas deportivas. Cambiar la tierra por césped en un campo de fútbol, instalar salas de musculación en los polideportivos, construir saunas, un órgano de piedra o una pista de carrera para pequeños coches no parece la mejor manera de gastar los recursos del Estado.

Lo que mi colega no ha escrito en su editorial es que esos ayuntamientos tendrán que rotular cada obra, con un cartel de grandes dimensiones en el que pondrá, con letras bien gordas, que el césped nuevo o que los vapores que van a tomar en breve son cortesía de Zapatero, aunque no sea verdad. Según leo en Internet, estos rótulos costarán 30 millones gastados en publicidad de dudosa legitimidad.

Desgraciadamente, la filosofía populista y propagandística que subyace en este plan nos recuerda a otras iniciativas del Gobierno, como la del descuento de los 400 euros en las retenciones. En ambos casos, estamos ante medidas que pueden contentar a su clientela electoral, pero no van a contribuir a relanzar la actividad económica ni crear empleo estable. En este sentido, desde el pasado verano, cuando Zapatero empezó a reconocer la magnitud de la crisis, el Ejecutivo no ha aprobado acción alguna que vaya encaminada hacia esos objetivos. Son planes dispersos y poco coherentes, dando la impresión de ir siempre detrás de los acontecimientos.

Da la impresión de que Zetapetas pretende contentar a todos con un desproporcionado aumento del gasto público -hasta el 5,9% del PIB, según las previsiones revisadas-, pero ello, aunque atenúe momentáneamente el impacto de la caída del consumo, no va servir para relanzar la actividad económica y sí para disparar el déficit del Estado, que después los contribuidores del mañana tendrán que pagar con más impuestos. Así que no impulsaremos nuestra economía poniendo césped artificial en los campos de fútbol, ni fabricando saunas. Se necesita una coherencia y un rigor que hasta ahora han brillado por su ausencia.